Colágeno hidrolizado: ¿qué es realmente y qué pasa cuando lo consumes?
El colágeno hidrolizado se ha convertido en uno de los productos más populares en tiendas naturistas y mercados. Se habla de él para la piel, las articulaciones, los huesos y muchas otras funciones del organismo. Sin embargo, pocas veces nos detenemos a preguntar qué es realmente el colágeno hidrolizado que estamos comprando y qué ocurre después de consumirlo. Conocer su origen y su proceso de elaboración nos permite tomar mejores decisiones y no dejarnos llevar solamente por el marketing.
¿Qué es realmente el colágeno hidrolizado?
El colágeno es una proteína presente principalmente en tejidos animales. Para producir colágeno hidrolizado, la industria toma esta proteína y la somete a un proceso llamado hidrólisis, que rompe las cadenas grandes de proteína en fragmentos más pequeños llamados péptidos.
Por eso, cuando compras colágeno hidrolizado, no estás comprando una especie de sustancia mágica que el cuerpo utiliza directamente. Estás consumiendo péptidos derivados de una proteína, que luego pasan por el proceso normal de digestión y absorción. En otras palabras, el término “hidrolizado” describe principalmente la forma en que la proteína ha sido procesada para facilitar su digestión y utilización.
Si tomo colágeno, ¿va directamente a mi rodilla?
Esta es una de las ideas que más se repiten: “Tomo colágeno para mi rodilla” o “para mis manos”. Pero el organismo no funciona como una tubería que envía el producto directamente al lugar que nosotros elegimos.
Cuando consumes colágeno hidrolizado, primero pasa por el estómago y el intestino, donde sus péptidos son digeridos y absorbidos. Después, los nutrientes llegan al torrente sanguíneo y el organismo los utiliza según sus propias necesidades y procesos metabólicos.
Por lo tanto, no debemos imaginar que el colágeno que tomamos viaja directamente hasta la rodilla, la piel o las manos. El cuerpo recibe los componentes procedentes de la digestión y los utiliza dentro de un sistema mucho más complejo.
¿El colágeno es la única fuente de proteína que necesitamos?
Aquí también existe mucha confusión. El colágeno es una proteína, pero nuestro organismo necesita aminoácidos, no solamente colágeno.
Por eso, una alimentación variada puede aportar proteínas (aminóacidos) provenientes de diferentes fuentes, como huevos, pescado, carnes, legumbres, frutos secos, semillas y otros alimentos. Además, existen fuentes vegetales de proteína, como almendras, nueces, castañas, legumbres y microalgas como la Spirulina.
Esto no significa que estos alimentos sean “colágeno vegetal”. No lo son. Lo que aportan son proteínas y aminoácidos que forman parte de la nutrición y que el organismo utiliza para diferentes funciones.
En consecuencia, no debemos pensar que un solo producto puede reemplazar la variedad de nuestra alimentación.
¿“Doble hidrolizado” significa necesariamente mejor?
El mercado siempre busca una nueva manera de diferenciar un producto. Así aparecen expresiones como “doblemente hidrolizado”, “ultrahidrolizado” o “colágeno de máxima absorción”.
Sin embargo, estas palabras no deberían ser suficientes para decidir una compra. La hidrólisis es un proceso que puede realizarse bajo diferentes condiciones y grados. Por eso, más importante que dejarse impresionar por una palabra comercial es conocer qué materia prima se utilizó, cómo fue procesada, cuál es su composición y qué información proporciona realmente el fabricante.
No todo lo que suena más avanzado significa automáticamente que sea mejor.
El verdadero secreto no está en el marketing
El colágeno puede ser un ingrediente de interés nutricional, pero no debería convertirse en un producto milagroso. Al igual que ocurrió con la chía, la maca y otros productos que tuvieron enormes períodos de popularidad, el mercado crea tendencias y las personas empiezan a consumir determinados ingredientes con la expectativa de obtener grandes resultados.
Sin embargo, las tendencias cambian. La buena alimentación permanece.
Una alimentación variada y adecuada a nuestras necesidades siempre será la base. Los productos y preparados nutricionales pueden ser una alternativa cuando buscamos practicidad o complementar determinados aspectos de nuestra alimentación, pero debemos saber exactamente qué estamos consumiendo.
Bionutrec: conoce lo que consumes
En Bionutrec creemos que la información nos hace más libres para elegir. Antes de comprar un producto por lo que promete su publicidad, revisemos su origen, sus ingredientes, su proceso de elaboración y la evidencia disponible.
No compres solamente por lo que dice el envase.
Aprende qué hay dentro.
Porque al final, más importante que seguir una tendencia es aprender a alimentarnos mejor.
